Entrevista a un integrante de los Dorados de Villa

Jesús García

conociendo.dh@gmail.com

El 10 de junio de 2007, un grupo de campesinos del estado de Veracruz, que actualmente se encuentran sentenciados, tomaron un predio en Lomas del Dorado. La familia Faisal Ramal los demandó penalmente por “despojo”. A raíz de la demanda, les armaron un expediente exprés que viajó de Chicontepec a Villa Aldama y de regreso, para, finalmente, quedar en el primer municipio. El 14 de junio la policía estatal de Veracruz desalojó a los campesinos del predio a tiros.

Hoy nos habla Gabino, uno de aquellos campesinos que se encuentran viviendo las consecuencias de la represión. A través de este artículo, él nos cuenta un poco sobre lo que ha padecido, y comparte sus experiencias, ya que espera que aquéllos quienes carecen de condiciones de vida digna se enteren de que hay más personas luchando por los mismos ideales que, desde hace años, la marginación reclama. A continuación citamos algunos de sus comentarios y deseos con la esperanza de que hagan eco en cada uno de ustedes y los anime a solidarizarse con este grupo.

¿Quién es Gabino antes y después de la represión?

Sigo siendo el mismo, el mismo campesino sin tierra, en eso no ha cambiado nada.” Como vemos, la única diferencia es que antes trabajaba en las tierras de su familia, sin embargo, ahora tiene que pagar por unas para poder trabajarlas. Esto suscita que no pueda disponer de ellas como quisiera, ya que no puede sembrar lo que le parece mejor, por ejemplo la naranja, debido a que sólo renta la tierra por un año, mientras que la naranja necesita de cuatro para su cosecha, por lo que se limita al cultivo del maíz.

¿Cómo ha vivido la represión?

Cuando uno se mete a la lucha se sabe que habrá represión, que se vivirá con muchas limitaciones; sin embargo, en cada lucha se aprende, la represión enseña, ayuda a abrir los ojos, a conocer la realidad política del país en donde las promesas del gobierno son sólo eso: promesas, mentiras y traiciones a su pueblo”.

Asimismo refiere que la lucha ayuda a saber que, como mexicano, uno tiene derecho a una vivienda digna y a trabajar el suelo en donde nació, que el gobierno tiene la obligación de garantizar que sus pueblos vivan en las mejores condiciones de salud, que la gente conserve sus trabajos, ya sean en el campo o en la ciudad. A decir de Gabino, todo esto es lo que el movimiento le ha mostrado, cosas que en la escuela no se aprenden, ya que son temas que apenas se les muestra a los que acuden a ellas.

¿Cómo se encuentra su organización en estos momentos?

Con respecto a esta respuesta, nos gustaría destacar que el entrevistado percibe que la organización ha crecido mucho, política e ideológicamente, como consecuencia de la represión. Ese crecimiento les ha dejado, más claro que nunca, que el movimiento debe luchar por su tierra, por obtenerla y trabajarla, y que su lucha ahora no sólo es local, sino que debe vincularse con los demás hermanos que tienen el mismo problema y que quizás aún no se han dado cuenta de la realidad que enfrentan. Por ello, en estos momentos, el grupo campesino colabora con otras organizaciones para concientizar a todos aquellos que viven en la marginación, para que unidos busquen que los pueblos se desarrollen y crezcan, que organizados y con conciencia luchen por sus derechos y exijan a los gobiernos cumplir con sus obligaciones.

Debido a lo anterior, Gabino nos dice: “Invito a todos los compañeros a que participen en los diferentes movimientos y en los foros, pues éstos ayudan a todos a tomar conciencia de que el trabajo es de todos y que sólo unidos se podrá salir adelante. A que se capaciten y lean nuestra Constitución y las declaraciones de derechos humanos”.

¿Qué falló en el movimiento, por qué no ganaron esa primera lucha?

La principal falla fue la confianza, el primer error fue confiar en las instituciones, en el gobierno”. El campesino afirma que dichas instituciones les hicieron creer que tenían un diálogo de conciliación para poder resolverles el problema, cuando, por debajo de la mesa, la represión se organizaba.

Otro de los factores que propició el fracaso en esa primera lucha fue la “falta de experiencia y la inmadurez política en el interior del movimiento, pero a pesar de todo, lejos de intimidar y deshacer a los Dorados de Villa, la represión trajo como consecuencia su fortalecimiento y un crecimiento mayor del que se esperaba, pues el movimiento no sólo trabaja con mayor esfuerzo en su tierra, ahora lo hace también en su estructura, al capacitarse y formar alianzas para crear un frente común.”

¿Cómo han reaccionado los integrantes del movimiento y los procesados después de que sus procesos siguen estancados?

Con valentía y coraje”. Gabino refiere que los ahora procesados saben que en la lucha siempre se encontrarán con mil dificultades, con muchos problemas y obstáculos, pero también saben muy bien que siempre será mejor morir en la lucha que morir de hambre.

¿Cuáles son sus necesidades como organización?

Por medio de las respuestas, Gabino nos hizo saber que a pesar de contar con todo el apoyo de diversas organizaciones y con un espíritu de lucha fortalecido por las experiencias de la represión, sus principales necesidades son económicas, pues el proceso legal exige que destinen sus recursos a sacar adelante estos procesos.

Otra de sus necesidades consiste en la de un asesor jurídico que les ayude con sus procesos; hasta ahora cuentan con una mesa de diálogo en donde sólo les falta la parte jurídica, ya que las apelaciones en sus expedientes se encuentran estancadas y, aunque éstos cuentan con muchas contradicciones, los siguen declarando culpables de los delitos que les fueron fabricados.

Por lo que esperamos que, si alguno de los lectores puede colaborar económicamente o en el área jurídica, se ponga en contacto para que puedan recibir su apoyo, siempre con el deseo de salir adelante en esta lucha que aún no termina.

¿Algo que tenga que reclamar?

Su principal reclamo es al gobierno, quien “beneficia al extranjero y reprime a los nativos, al despojarlos de sus tierras y arrancarles lo que han heredado por generaciones.”

¿Cuáles son sus expectativas?

Que el movimiento se consolide, que su estructura política siga creciendo como hasta ahora y que las alianzas que se están realizando en estos momentos les permitan, en un futuro cercano, reiniciar la lucha por retomar las tierras que les pertenecen”. Gabino afirma que sólo con el movimiento, así como con la unión y la acción de todos se logrará que nadie los despoje de todo aquello por lo que hoy luchan.

¿Algún mensaje para los lectores?

Gabino, actual perseguido político, habla como un miembro más de los Dorados De Villa. Ahora, como portavoz de ellos, invita a “toda la gente a que se organice, a la sociedad civil para que pelee por sus derechos, porque esta lucha sólo se puede hacer estando todos unidos”.

Finalmente, invitamos a todos nuestros lectores a que se unan a esta lucha; ellos nos muestran ahora su caso y sus necesidades. Con la esperanza de que triunfen, esperamos que todos nuestros lectores respondan al llamado de nuestros hermanos, para que aquéllos que puedan apoyarlos lo hagan. No permanezcamos ajenos a esta lucha, una lucha que es de todos, porque esta tierra no es de nadie más que de aquéllos que la trabajan.