El Estado de Seguridad Nacional y la cuarta Guerra Mundial ¿Por qué es inviable la estrategia Gandhiana?

El Estado de Seguridad Nacional y la cuarta Guerra Mundial ¿Por qué es inviable la estrategia Gandhiana?

by appostol | oct 12

El Estado de Seguridad Nacional y la 4ta Guerra Mundial ¿Por qué es inviable la estrategia Gandhiana?

Esperanza P.

Octubre 2011.

El Estado de Seguridad Nacional

Un importante antecedente histórico de las políticas en materia de “Seguridad Nacional” que recientemente se han implementado en nuestro país se refiere a la doctrina del Estado de Seguridad Nacional (ESN), surgida en los años cuarenta en E.U. y exportada a toda América del Sur por medio de programas de entrenamiento e información impartidos a los altos mandos de los ejércitos nacionales durante las dictaduras fácticas de los 70´s por la Agencia de la Policía Internacional en Estados Unidos, predecesora de la conocida Escuela de las Américas.1

La doctrina del ESN impulsó Estados militares, totalitarios y terroristas que construyeron primero un enemigo interno, (entonces el comunismo “come niños”; que se asemeja a la construcción del “terrorismo” (Preciado en Gallardo:2005) en el caso de E.U. y Chile o “el narcotráfico y el crímen organizado” en México, Colombia y Perú) para luego declararle la guerra utilizando a los ejércitos locales, en contra de la ley de cualquier país americano, no para la protección nacional ante amenazas externas sino para proteger intereses privados que el mismo sistema inter-estatal (Aguirre:2003) se ha encargado de administrar y no solo en lugar de los intereses de “la ciudadanía” o del pueblo de cada país, sino prácticamente en contra. La doctrina fue modificada y adecuada a las condiciones locales sin ser aplicada de la misma manera en ningún país. Es importante comprenderla como base “teórica” de esas dictaduras de segunda generación (Bánzer en Bolivia, la de Videla en Argentina, la de Pinochet en Chile, etc..), justificando atrocidades y crímenes de lesa humanidad cometidos contra el pueblo (González:1990).

Sufriendo también modificaciones históricas, la doctrina puede relacionarse con las políticas de supuesta “Seguridad Nacional” -supuesta por que en realidad nisiquiera a los intereses de los Estado-Nación defienden- que hoy se están implementando en América Latina con sus respectivas particularidades, como las que caracterizan a cada convenio de “ayuda militar” firmadas o impuestas desde E.U: Plan Colombia I y II; la Iniciativa Regional Andina en Perú, Ecuador, Panamá y Bolivia; así como la ASPAN y la Iniciativa Mérida o Plan México hechadas a andar con la guerra antinarco como su justificación. Podría decirse que la doctrina del ESN es como la madre teórica de estas guerras mas locales, que naturalmente, están provocando mas oleadas de violaciones a los derechos humanos que las que habíamos tenido desde la caida del Muro.

La 4ta Guerra Mundial

Normalmente, las guerras se pelean por la conquista o la defensa de territorios, es decir, el control administrativo de ellos, y así ha ocurrido en todas las grandes guerras -incluyendo la 3ra Guerra Mundial que vendría siendo la Guerra Fría- y obviamente en todas las guerras de colonización mas explícitas. La ocupación de un territorio implica el control de sus recursos estratégicos -agua, gas, petróleo, uraneo, etc..- así como de sus demás recursos naturales y humanos -las personas contamos como capital laboral en esos términos- y también, ahora hablamos del control de los mercados internos. Esto, entonces como dijimos, es lo que se busca en una “conquista” y en una “colonización”. Pero el asunto se complica cuando varios grupos compiten por ese control y encima, la población nativa se defiende de esta situación.

La élite de E.U., hoy al igual que en los 70´s busca incidir militarmente y de forma muy contundente porque está tratando de mantener su hegemonía y su control sobre América Latina frente a otros bloques económicos de Europa y Asia que quieren su rebanada de pastel y que ahora tienen mas posibilidad de conseguirla ante la crisis financiera estadounidense. Pero además, y sobre todo, todos estos grupos deben hacernos frente a nosotros y nosotras y a nuestros procesos de resistencia y de lucha que frente a su dominación libramos. Inevitamblemente, se trata en este punto de una histórica lucha de clases. Las clases dominantes saben bien que no es buena idea subestimarnos como ya lo han demostrado las luchas por la cancelación del proyecto areopuertario de Texcoco (aunque insistan en imponerlo con nuevo nombre) o por la cancelación de la Presa La Parota en Guerrero (aunque sigan en pie mega-proyectos similares) y es por ello que somos una de sus mas graves preocupaciones.

Los gobiernos locales funcionan como intermediarios en la repartición del pastel, y comprados con favores como orquestaciones de fraudes electorales y otras cochinadas, deben hacerle el trabajo interno a sus amos. Entre sus tareas, la clase política debe privatizar las instituciones y bienes nacionales, así como las empresas para-estatales (como lo han sido las imposiciones de la ACE y la RIEMS, etc.. en materia educativa; la Reforma de PEMEX en términos de petróleo y gas; la Ley Televisa en el plano mediático; el Decreto de extinción de Luz y Fuerza en lo que a servicios públicos se refiere y que incluyen la pugna por la fibra óptica); debe despojarnos de nuestras casas y de nuestras tierras para vendérselas a precios irrisorios a las empresas extranjeras (como en la Delegación Magdalena Contreras en el D.F. con la Supervía de Cuota, como intetan hacerlo en Vícam, Sonora con el pueblo Yaqui para imponer el Acueducto Bicentenario o como en Ostula, Michoacán con los pueblos nahuas), y debe encargarse también de exterminarnos poco a poco (mas de 50 mil muertos y 25 mil desaparecidos y desaparecidas en menos de seis años) para meternos el susto de nuestras vidas e ir rompiendo el tejido social, debilitándonos y dispersándonos para prevenir nuestra resistencia a sus imposiciones; y además, así puede reestructurar la forma en la que nos relacionamos a la conveniencia de su mercado, homogenizando nuestro comportamiento y nuestro pensamiento. En esta parte es donde los medios de comunicación masiva tienen un papel protagónico al repetir sin cesar, por ejemplo, los crímenes con descripciones detalladas de la tortura y la crueldad con la que se ejecutan.

Este proceso bélico fue caracterizado por los Zapatistas como La 4ta Guerra Mundial pues ésta contradicción de claro corte neocolonialista -aunque ya no se trata de puros Estados-Nacionales en disputa, sino que ahora intervienen coorporaciones gigantescas- está dándose en todo el mundo; y aunque tiene características distitntivas en cada lugar, implica una reestructuración social a nivel internacional. Sin embargo, lo que define a la 4ta Guerra Mundial es que tiene como objetivo la universalización del mercado capitalista, a través de la homogenización económica, política, cultural y lingüística donde no se trata de construir una identidad nacional imponiendo el español a los pueblos indígenas o imponiendo el idioma inglés como parte del aparato de reproducción cultural estadounidense; sino que ahora se intenta homogenizar a todas las culturas del mundo a partir del lenguaje de la informática.

Lo que está sucediendo en México, entonces, no es un hecho aislado. No solo se trata de “las políticas de Calderón”, sino de políticas internacionales que surgen a partir de la contradicción de esos intereses privados. Además, cuando hablamos de narcotráfico, venta de armas y trata de blancas, para el capital también hablamos de mercado y al igual que en el mercado legal, lo que importa son las ganancias.

Tampoco es una particularidad ni de nuestro país ni de nuestro tiempo la insistencia en legalizar todas estas formas de destrucción social con, por ejemplo, la Reforma a la Ley de Seguridad Nacional que, desde la Alianza para la Seguridad y la Prosperidad de América del Norte (ASPAN), firmada entre Bush, Fox y Paul Martin -y que tiene como organismo regulador nada mas y nada menos que a un consejo constituído por 10 grandes empresarios de cada país- impone las condiciones perfectas para que esta Guerra de exterminio tenga el campo abierto para la persecución legal de quien se opone a la privatización, al despojo y a la reducción significativa de las garantías individuales y de los derechos colectivos ganados con años de lucha y trabajo, sin siquiera hablar de los daños ambientales que significan todos los proyectos y mega-proyectos comerciales implicados. Es imprescindible recordar que incluso, para la implementación de las políticas fascistas en la Alemania Nazi, estas fueron previamente legalizadas e impuestas a toda la población.

Ni siquiera es ya un secreto la relación que tiene el ejército federal con el narco; como en el caso de los famosísimos Zetas, provenientes del Grupo Aeromóvil de Fuerzas Especiales (GAFEs), militares de élite que fueron entrenados por los gobiernos estadounidenses e israelís sobre todo en contrainsurgencia (Suverza:2008) y que se estrenaron en contra del EZLN en la segunda mitad de los 90´s, “la letra” constituye un claro ejemplo de lo que significa la mercenarización del ejército. Tampoco es secreto aquella placa de comandante que portaba en su pecho Arturo Beltrán Leyva -archienemigo de Genaro Luna- al momento de ser asesinado en su “penthouse” de los condominios Altitude en Cuernavaca, Morelos; operativo que, como dato curioso, fue ejecutado con varios helicópteros provenientes de las “ayudas” acordadas en la Iniciativa Mérida (Reveles:2010). Además, encontramos diariamente en los periódicos, noticieros y testimonios de las víctimas que, ya sea coludidos con o realizados por fuerzas encargadas de “la seguridad pública”, nos hablan de crímenes contra la población civil que permanecen completamente impunes, como son el caso del “Vaquero galáctico”(estatua viviente) levantado en Monterrey junto con otro joven por las patrullas 538, 534 y 540, y a quienes no se a vuelto a ver; así como el caso de 8 hombres, miembros de la misma familia que fueron “levantados” por la Policía Federal en junio de este año sin que hasta la fecha se sepa algo sobre su paradero; también está el caso de Lalo Cisneros, asaltado y golpeado por policías municipales de Chalco en el Estado de México, quien fue desaparecido para ser econtrado sin vida después de interponer una denuncia por el agravio. Sus casos, y muchos mas, continúan sin avances a pesar de contar con evidencias que conducen a la identificación de los perpetradores.

Ahora bien, la falta de confianza absoluta en las fuerzas armadas por parte de la población tiene su propósito propio: justifica también su reestructuración bajo los términos del mercado y del capital. Ahí es donde salta a la vista la propuesta del “mando único”, que remite a la centralización del poder en lo que al ejército mexicano -mercenario- se refiere, es decir, armas, drogas, tráfico de personas, prostitución, y demás negocios de la misma calidad moral.

La resistencia civil pacífica.

Cabe aquí realizar una prudente reflexión sobre la estrategia que está siguiendo el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, o al menos, su cabeza. Buscar humanizar a la clase política es un exceso de ingenuidad, que por el contexto antes bosquejado solo tendría sentido sí y solo sí partiese de la premisa de agotar todos los recursos de negociación moderada para entonces justificar ante la sociedad en general y sobre todo ante los sectores mas tibios y mas reaccionarios -que ahora como afectados se la están pensando 2 veces- el tránsito del movimiento pacífico gandhiano a un movimiento mas grande, sí moral, pero también masivo, que se piense a sí mismo en oposición a un primer enemigo concreto: el mal gobierno del Estado Terrorista y posteriormente, a las coorporaciones detrás de él. Realizar acciones en miras de ir construyéndose capital político para tener con qué -además de su calidad moral- presionar y verdaderamente entrar en negociaciones que no sean puro atole con el dedo debería ser parte de sus objetivos. Si el movimiento no se plantea semejantes autocríticas y no escucha a sus bases y a las críticas externas, está condenado a fungir en el mejor de los casos como un paliativo .

Durante la Caravana por la Paz con Justicia y Dignidad una estudiante de psicología expresó sobre la misma que “..hay que entender el contexto (…), creo que a nivel colectivo es una gran experiencia de trabajo, de formar pequeñas redes, de generar un poco de contacto…”; pero también se hicieron críticas al MPJD “…ahorita la gran falla del movimiento es que funciona “el día después”; la idea es que eventualmente haya menos víctimas que tengan que subirse al templete a hablar, a contar su historia…” Otro joven expresó la falta de claridad que en términos de objetivos mantiene el Movimiento: “…si bien es evidente que la Caravana tiene que visitar los varios Estados donde residen las víctimas de ésta guerra (…) también creo que es evidente que no hay una percepción muy clara de hacia donde ir..” Queda en relieve la necesidad de las bases de dar otro paso en términos de objetivos y estrategias.

La opción es la organización propia de sus bases. Que la Caravana por la Paz haya pasado por Municipios Autónomos Zapatistas, y que el aprendizaje sobre parte escencial de la experiencia de la lucha Zapatista -esto es, que existe un nulo compromiso por parte del mal gobierno a reconocer los derechos de los pueblos sobre su territorio y autodeterminación, evidenciado en el incumplimiento de los Acuerdos de San Andrés- no se haya asimilado por las cabezas del Movimiento -no solo Sicilia- es parte importante de ésta reflexión; y cabe acotar que cuando hablamos del EZ hablamos de un movimiento -moral y de masas- que agotó todos los posibles recursos pacíficos antes de levantarse en armas sin obtener respuesta favorable alguna. Tomando esto en cuenta, así como la historia y el contexto, ¿por qué habría el mal gobierno de escuchar a un movimiento civil y pacífico?

La propuesta no es que todos y todas nos levantemos en armas hoy mismo; sino que no olvidemos por un momento que existen muchas experiencias de lucha que nos gritan “¡Aprehende!”; y reivindiquemos en la práctica reflexiva la lucha por nuestro derecho a la autodefensa como opción real efectiva para proteger a nuestros pueblos, colonias y comunidades justo como lo han hecho en Xayacalan, Mich.; en Oaxaca con las barricadas del 2006, y en Guerrero con la construcción de la Policía Comunitaria; así como en Cherán, Mich., donde a pesar de exigir la intervención del ejército la comunidad misma está dando un ejemplo de lucha y resistencia ejemplar. La organización es la única solución, y no cualquier organización, se trata de una que no centralice el poder, en la que no deleguemos a nadie nuestras responsabilidades, una en la que luchemos hombro a hombro comprendiendo nuestras diferencias, escuchándonos y recordando también que vivir-viviendo y no vivir-muriendo es otra forma de resistencia cotidiana.

La unidad apremia.

¡Unete pueblo, hoy es tu día…!

Bibliografía

-Preciado, Jaime y Hernández, Jorge, Geopolítica de las relaciones interamericanas post 11 -S en Gallardo, Rigoberto, et. al. (2005), México tras el ajuste estructural. Vol. I. España: Universidad Iberoamericana León.

-Aguirre Rojas, Carlos Antonio, (2003) Immanuel Wallerstein: Crítica del Sistema-Mundo Capitalista. México: Ed. Era.

-González, Pablo, Coord.(1999) El Estado en América Latina. Teoría y práctica. México: Coedición Universidad de las Naciones Unidas-Siglo XXI.

-Suverza, Alejandro (2008) “Los zetas se salen de control”. “El Universal” Sábado 12 de enero. -Reveles, José, (2010), El cártel incómodo: el fin de los Beltrán Leyva y la Hegemonía del Chapo Guzmán, México: Ed. Grijalbo.

1Estos programas fueron pactados en los convenios de ayuda militar negociados por la diplomacia estadounidense durante la Guerra de Corea.

Ensayo tomado, con autorización del autor, de:

http://rz941.saltoscuanticos.org/2011/10/12/el-estado-de-seguridad-nacional-y-la-cuarta-guerra-mundial-%C2%BFpor-que-es-inviable-la-estrategia-gahndiana/